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CICLO DE VIDA DEL MATRIMONIO

Las distintas etapas de la vida matrimonial, presentan un gran reto a los esposos y esposas. Nunca se está suficientemente preparado para vivir el matrimonio; de modo que mientras pasa el tiempo vamos descubriendo las novedades de la vida matrimonial. 

Si nuestros padres  vivieron  las distintas etapas de una manera estándar, regular, nosotros hemos recibido nuestras primeras lecciones sobre el matrimonio, en la vivencia misma del matrimonio de nuestros padres. A esto la Iglesia lo llama Preparación Remota para el Matrimonio, si no fue asi, el reto es mayor.

El camino de la felicidad que se recorre en el matrimonio es fascinante y absorbente, de modo que si no se descubre con Dios el plan de viaje, es muy fácil perderse. Cada etapa es retadora y singular destacando 

ETAPA DE TRANSICION Y ADAPTACION TEMPRANA, 

ETAPA DE REAFIRMACION COMO PAREJA Y EXPERIENCIA DE LA PATERNIDAD, 

ETAPA DE DIFERENCIACION Y REALIZACION, 

ETAPA DE ESTABILIZACION Y 

ETAPA DE ENFRENTAMIENTO CON LA VEJEZ, SOLEDAD Y MUERTE.

 

 Dios y el Diálogo profundo ( las 2 D’S) son los principales auxilios y guías de la vida matrimonial.

 

 Vivamos lo que vivamos en nuestro matrimonio, es decir, en la buenas y en las malas, siempre Dios y siempre el Diálogo.

 

¿Cómo le vamos a hacer para vivir mejor la etapa actual de nuestro matrimonio?

“Atrévete a explorar el amor más allá de lo visible…

 

 “Cristo esta entre nosotros esta y estará ….”

LAS BIENAVENTURANZAS EN LA FAMILIA

 

Cuando escuchamos la palabra Bienaventuranza,  se refiere a las enseñanzas de Jesús…  a su vez,  nos expresan cuál sería la recompensa que nosotros  recibiríamos  al cumplir con ello, tal y  como Jesús lo anunció en aquellos tiempos a sus discípulos en aquel Sermón  del Monte y seguidores (pueblo).  Así pues,  la palabra ¨bienaventurado – dichoso¨,  tiene sentido de una persona  privilegiada. Bienaventuranzas son como caminos para llegar a la felicidad no solo eterna sino también  en  nuestra vida terrenal. No son reglas, sino más bien, nos explica con que riqueza y plenitud deberíamos vivir en nuestra cotidianidad.

 

Jesús vivió en una Sagrada Familia, no porque fuera Dios, sino más bien porque Jesús, José y María, fueron muy buenos y santos humanos muy felices a pesar de toda adversidad: esfuerzos, colaboración, educación, miedos, pero también risas, cariño y  mucho amor, no solo entre Ellos sino con todo aquel que los rodeaba.

 

Te has preguntado; ¿Y COMO SON LAS FAMILIAS DE DIOS?, ,¿QUE HACEN PARA SER FELICES?… ¿QUE ES LO QUE DIOS DESEA Y ESPERA DE NOSOTROS PARA ALCANZAR VERDADERAMENTE  LA FELICIDAD?

 

… No es lo mismo esforzarse por formar un hogar, que solo preocuparse por construir una casa o vivir juntos…

… No es lo mismo dialogar en serio poniéndose en el lugar del otro, que contarse algo que pasa….

…No es lo mismo compartir lo que se tiene, que de vez en cuando hacer ¨beneficencia¨…

…No es lo mismo practicar una religión  y dar cumplimiento a ciertos ritos, que vivir la Fe…

…No es lo mismo practicar tolerancia cuando surge  alguna diferencia y  poner el amor por sobre todo, que el amor que todo lo cree y perdona…

 

FELICES LAS FAMILIAS  que confían en sus hijos, que honran a sus ancianos y atienden a los más débiles…

 

BIENAVENTURADAS LAS FAMILIAS que construyen poco a poco una sociedad mejor…

 

FELICES PORQUE CONVIVEN CON LA FAMILIA DE DIOS, CON EL PUEBLO DE DIOS, CON LOS HIJOS DE DIOS.

 

Jesús nace en una familia con un padre como José; paciente, comprensivo, trabajador, desinteresado y una madre como María: bondadosa, capaz de ofrecer su vida. Como familia tenemos al mejor modelo a seguir: LA SAGRADA FAMILIA.

 

Seamos pacientes por  alcanzar la felicidad, pues a lo largo de nuestra vida matrimonial con la ayuda de Dios y perseverancia, podremos ir  construyendo la felicidad para la que Dios nos unió.

 

¿QUE ESTAMOS DISPUESTOS PARA SER MAS FELICES?

“Atrévete a explorar el amor más allá de lo visible…

 

 “Cristo esta entre nosotros esta y estará ….”